Esta es una historia que se repite. En el año 2000, en el famoso caso de Maximiliam Schrems, se demostró que una vez que la información de Facebook llegaba a territorio Estadounidense se rompía con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). A partir de quedar eso demostrado se estableció el “Privacy Shield”, que se suponía que aseguraba la segura transmisión de datos.
Y una vez más queda demostrado que Estados Unidos no cumple con el RGDP. Pero la pregunta ahora es: ¿Cuál es el futuro de la transmisión y almacenamiento de datos?
Se establece un nuevo protocolo que le da el poder a la DPA (Departamento de Protección de Datos) de cancelar y prohibir cualquier transacción de datos que pudiese ser utilizado por otras personas.
También se establecen multas a todas las personas que no cumplan el RGPD, además de que estén poniendo en peligro su información personal.
¿Y qué empresas son conocidas por no respetar los protocolos de transferencia de datos y hacer uso comercial de estos mismos?
Las grandes multinacionales estadounidenses (como Google, Microsoft, Dropbox). Estas son conocidas por hacer uso de la información personal sin nuestro conocimiento, vender nuestros datos a otras empresas, y poder realizar técnicas de Marketing invasivo con nuestras preferencias inducidas por la data personal.
¿Cuál es la solución a este problema? Almacenar los datos de manera segura en nubes que se sabe que cumplen con los requerimientos del RGPD, porque además de mantener nuestra información crítica a salvo, también evitamos incurrir en multas de incumplimiento de la nueva ley.
Lo mismo si tienes una empresa que necesita tener información a disposición de varias personas. Tienes que proteger la información de tu empresa del robo de datos de grandes corporaciones. Piensa en toda la información vital que guardas acerca de pagos, clientes, ideas únicas. Toda esa información está en peligro si tienes una cuenta de nube como Google, Dropbox o Microsoft. Además, al tener una empresa que cuenta con información de terceros, las multas pueden ser enormes porque también se pone en peligro la información de tus clientes. Y según la nueva reglamentación toda la responsabilidad recae sobre el empresario. De esta forma tu empresa puede correr peligro de no ser confiable (además de los castigos económicos), porque estarías exponiendo data de tus clientes también.
Sólo cuando eres dueño de tus datos, puedes dar tranquilidad a tus clientes.